Adolfo Ramírez Arana, dirigente del PRI Veracruz, denunció presuntas amenazas de Morena contra alcaldes para obligarlos a integrarse a sus filas mediante presiones presupuestales.
La dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Veracruz denunció que diversos presidentes municipales de su militancia son víctimas de hostigamiento. Según los señalamientos, se les presiona para abandonar su partido y sumarse a Morena bajo la amenaza de auditar sus cuentas públicas o frenar gestiones de obra.
En conferencia de prensa, Adolfo Ramírez Arana, líder estatal del tricolor, afirmó que los ediles reportaron condicionamientos en la ejecución de servicios y obra pública. El dirigente señaló
El caso de Cosautlán de Carvajal
La denuncia surge tras la reciente renuncia de Pablo Martínez Ortiz, alcalde de Cosautlán de Carvajal, quien dejó las filas del PRI para incorporarse formalmente a Morena. Para la dirigencia priista, este movimiento no fue voluntario, sino el resultado de las presiones ejercidas desde el Congreso local.
El PRI Veracruz sostiene que esta estrategia busca consolidar una mayoría absoluta de cara a los próximos procesos electorales, debilitando la representación de la oposición en los ayuntamientos del estado.
Morena rechaza acusaciones
En respuesta, el diputado morenista Esteban Bautista Hernández negó las imputaciones y calificó las declaraciones de Ramírez Arana como falsas. El legislador rechazó que el uso de la cuenta pública sea un instrumento de chantaje y retó al dirigente priista a presentar pruebas sustanciales.
“Yo no ando buscando que renuncien y mucho menos amenazándolos con su cuenta pública”, sentenció Bautista Hernández. El legislador otorgó un plazo de 72 horas para que el PRI presente nombres y denuncias formales, argumentando que los alcaldes que se han sumado a Morena lo hacen por coincidencia ideológica y no por coerción.